Cómo convertir un cajón en una estantería

lunes, 18 de noviembre de 2013


Buenas!

Esta vez me gustaría compartir con vosotros un proyecto práctico, sencillo y ecológico: cómo convertir un cajón viejo en una estantería.

Tutorial reciclaje - Cómo convertir cajones en estanterías

Muchos de vosotros os habréis encontrado alguna vez con un mueble que ya no os hace función y del que habíais pensado deshaceros: una cómoda, un escritorio, una mesita de noche... Pues sabed que esos cajones inservibles pueden utilizarse con otro propósito: ¡estanterías!

En internet encontraréis algunos tutorial parecidos; podéis visitarlos para inspiraros y así crear vuestra propia versión personalizada.

Aquí os dejo cómo lo hice yo, ¡espero que os guste! :)


Material necesario:

► Un cajón viejo
Papel de regalo con el estampado que queráis
Cola blanca, un cuenco y una brocha mediana (o pegamento de barra)
Baldas de madera (lee las instrucciones para más detalles)
► Un martillo y clavos


¡Al turrón!

Tutorial reciclaje - Cómo convertir cajones en estanterías

1 Limpiar el cajón por dentro. Parece obvio, pero es un paso indispensable.

2Recortar el papel de regalo del tamaño del fondo del cajón y pegarlo en el mismo.

Si utilizamos la cola blanca para pegarlo, hay que diluirla en agua a partes iguales.
Pintar uniformemente todo el fondo del cajón con la cola diluida en agua a partes iguales y acto seguido pegar el papel encima. Cuidado porque si colocas mal el papel es posible que se rompa al intentar recolocarlo.

Habrá que pasarle la mano varias veces por encima para que se vacíen las posibles burbujas de aire y se asiente el papel. Dejar secar unas 12 horas, o durante toda una noche.

Si utilizamos el pegamento en barra, hay que impregnar toda la parte posterior del papel de forma uniforme, y luego pegarlo al fondo del cajón, pasándole la mano varias veces para que se asiente.


3Colocar la/s balda/s.

Podéis dividir el cajón en el sentido y las secciones que queráis, sólo tenéis que ajustar el tamaño de las baldas a las medidas de su interior. En el ejemplo de las fotos añadí sólo media balda, ya que necesitaba dos espacios diferentes para guardar distintos utensilios.
Además, rematé los cantos de la balda con masilla para que no se viera el contrachapado y forré su parte inferior con un papel en tonos similares para que se viera bonito desde abajo.

CONSEJO: Ya que las combinaciones son infinitas, os recomiendo medir antes lo que vayáis a poner en vuestra estantería para distribuír mejor las baldas.


4 Personalizar vuestra nueva estantería y llenarla de cosas :)

Podéis añadir todas las baldas que queráis, forrar la estantería por dentro, por fuera, pintar los bordes con pinturas acrílicas...
Y si decidís colgarla en la pared como hice yo, podéis añadirle ganchos en la parte inferior y utilizarla a modo de perchero, por ejemplo.


¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis?

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