Flores perennes

lunes, 26 de agosto de 2013


Buenas!

No sé vosotros, pero yo siempre he me sentido en la obligación de defender a las pobres plantas; al fin y al cabo ellas solas no son capaces de hacerlo (excepto las venenosas o las carnívoras, que se defienden que da gusto >_<) y cuando alguien le ha quitado importancia al hecho de cortar una flor o quebrar una rama, ahí estaba yo para recordarle que ellas también tienen "venas", se reproducen y respiran.

Eso no quita que alguna vez haya atentado contra las plantas sin quererlo (olvidarme de regarlas, romper un brote por equivocación...), pero tampoco que me sienta mal por ello.
Juegan un papel muy importante en lo que a nuestra existencia se refiere y han sobrevivido miles de años a pesar de nuestra insistencia por cargárnoslas. ¡No me digáis que no se merecen un homenaje!

Por lo que a mí respecta, me gustaría honrar su mérito con los peines "Dalea":

Accesorio para el pelo "Dalea" -VENDIDO-

Pequeños peines para el pelo en color bronce o plata con grandes dalias; disponibles en blanco, negro, rojo, salmón o azul claro.

Dale a tu peinado un toque floral, ¡construye un altar natural en tu cabeza! ^^



Y cuando hablo de plantas no puedo evitar acordarme de Perelín, la Selva Nocturna que describe Michael Ende en su novela "La historia interminable": una selva de flores luminosas que se extendía hasta donde alcanzaba la vista, y que se alzaba cientos de metros sobre la cabeza de Bastián...
Collar "Goab" -VENDIDO-

"Cuando se puso en pie y miró por el borde de la gigantesca flor, comprobó que Perelín, aparentemente, había dejado poco a poco de crecer. La Selva Nocturna no había cambiado mucho.(...)

En aquel momento sintió que una fuerte sacudida recorría la gigantesca planta. El tronco se inclinó y se oyó un ruido chisporroteante y goteante. (...) Mucho más deprisa de lo que habían surgido, las plantas se desintegraban ahora, bajo la deslumbrante luz del sol, en polvo y arena fina y coloreada(...) Perelín se disolvía, convirtiéndose en un desierto, ¡pero qué desierto!

 (...) Porque cada colina tenía una tonalidad que no se repetía en ninguna otra. La más próxima era azul cobalto, la siguiente amarillo azafrán, detrás relucían otras de color carmesí, añil, verde manzana, azul celeste, naranja, rosa melocotón, malva, azul turquesa, lila, verde musgo, rojo rubí, tierra de sombra, amarillo índico, rojo cinabrio y lapislázuli. (...)

 -¡Esto -dijo en voz alta Bastián- es Goab, el Desierto de Colores!"


Nos vemos en un par de días ;)


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